lunes, 27 de octubre de 2014

Muy feliz. Muy maguado. [Crónica LPA Night Run]


Magua: Vocablo canario asociado a la sensación de desconsuelo o tristeza resultado de añorar algo que no se tiene o que no se ha conseguido. Ahora que los visitantes al blog de allende de los mares me entienden, les explico el por qué, y es que parar el crono a tan solo 14 segundos de tu mejor marca personal (y única) en media maratón no puede ser catalogado de otra manera. Tremenda rasquera, cristiano. *Rasquera, aparte de ser un municipio de Tarragona, viene a significar más o menos lo mismo. Pero espera, que el tiempo neto (el que vale al fin y al cabo) es 1:28"57, es decir, clavé mi mejor registro, o lo que es lo mismo, no lo superé...por un segundo.

Esto fue parte de lo que vivimos.
Sobre las 18:30 ya estamos por el Parque de Santa Catalina, tempranito para evitar colas de última hora. De momento poco ambiente, por lo visto se jugaba el enésimo y cansino Madrid-Barça y los focos se centraban ahí. Charla con los amigos, un poco de calentamiento y para la salida, que se retrasa en algunos minutos. La animación ahora si es brutal, LPA Night Run parece más un concierto musical que un evento deportivo, se nota la mano de DG Eventos. 

Salimos...y tonto el último, los cajones han estado organizados de forma sobresaliente, por lo que el tapón, al menos por delante, es casi inexistente. El primer kilómetro sale por debajo de cuatro minutos, el segundo, todavía en las instalaciones portuarias, igual. Creo que estoy yendo demasiado rápido y que lo voy a terminar pagando, pero sigo tirando a lo kamikaze. En esos momentos llega un pequeño dolor de estómago, al que noto como vacío, felizmente pasa rápido.
Mucha calidad en una sola foto.
Dejamos el Muelle, entramos a la ciudad y oiga...así da gusto correr. ¡Que animación! Las inmediaciones de Santa Catalina-Canteras rebosan vida. Entre eso y mi entretenimiento de mirar a todas las terrazas para tratar de intuir y ver algo del partido de UD Las Palmas ni me entero de que van cayendo los kilómetros, incluso al paso por una de ellas me da tiempo de celebrar uno de los goles del equipo amarillo. 

Al pasar Mesa y López las dos distancias se separan y la compañía, tanto de corredores como de público, es menor. Se escuchan pitas y conductores enfadados (¿no han leído los periódicos, los paneles luminosos durante los últimos quince días, todas las indicaciones que se han dado...o no tienen a ningún conocido entre las más de 6000 personas directa o indirectamente relacionadas con el evento?) yo por si acaso corro más, que la gente está muy loca. Así vamos llegando a Triana, donde primero te cruzas con los corredores que ya van camino de la meta...y luego eres tu el que vuelve de ese lugar mientras el resto todavía va, que diría Chenoa. 
El amigo Néstor saca fotos y anima a la vez. ¡Gracias!
Últimos kilómetros, igual si apuro un poco bajo de la hora y media. Venga, sigue apretando, o keep pushing, que en inglés suena más épico, son solo unos metros y luego vacaciones running. Y así, tras las interminables rectas finales de Luís Doreste Silva y Avenida Marítima llegué a la meta...catorce segundos por encima de mi MMP. ¿Tú sabes las cotas de postureo que habría alcanzado diciendo que batí mi mejor marca personal sólo siete días después de acabar una ultra de 94 kilómetros? Ni Cristiano Ronaldo cuando celebra los goles con su "calma, yo estoy aquí". Bah, es broma, en realidad es justo lo contrario, al correr la semana antes en el Teide tenía los niveles de glóbulos rojos altísimos, iba con ventaja... 

Ahora en serio, no me esperaba ni por asomo competir a este nivel con la que tenía encima, es la carrera en la que más me he sorprendido a mi mismo, por lo que estoy muy contento. Otra cosa es lo que pasó después...alguna nausea y pocas ganas de comer. El cuerpo es sabio, ahora hay que darle descanso, la temporada está hecha. 


Sobre la organización, simplemente darle mi más sincera felicitación. Pocas quejas se pueden tener, si acaso los niveles de luminosidad en salida/meta eran escasos, los familiares casi ni se enteraban por ello de que habías llegado, los hitos kilómetros el primero estaba mal puesto y el resto ni los vi, y aunque no estoy seguro de ello, creo que no habían duchas. No obstante, el detalle más importante a corregir es la exigencia final a la hora de devolver el chip, ya me pasó en Diente de Sierra Trail y la situación tristemente se ha repetido en LPA Night Run. Llego a meta, extenuado tras 21 kilómetros "a fuego" y lo primero que me dicen no es "descansa", "felicidades" o "toma un poco de agua", no, lo primero es un voluntario que me exige que me quite el chip...ya beberé agua, recuperaré y si acaso respiraré, pero lo primero es lo primero. Un poco de tacto, que hay gente que llega muy fastidiada... Por ese detalle la nota se queda en un 9,9, ya que de resto la organización fue de matrícula de honor y seguro que los cientos de compañeros que se enfrentaban en LPA Night Run a su primera carrera han quedado encantados y con ganas de seguir entrenando y disfrutando de este mundillo, y esa labor, sencillamente, es impagable.

El año que viene, más.

#KeepPushing

Datos Técnicos:
Prueba: LPA Night Run. 25 de Octubre.
Kilómetros: 21.
Tiempo: 1:29"11 / 1:28"57 neto.
Posición: 40 general. 38 masculino. 739 finishers.
Minutos por Kilómetro: 4:14.
Ganador: Francisco Cabrera Galindo (1:12"36)
Clasificaciones:
21km       10km
Fotos:
La Provincia
Canarias 7
LPA Night Run (Facebook)
Carphial T969

viernes, 24 de octubre de 2014

#LPANightRun, mi fiesta fin de temporada.


Solo han pasado 5 días desde Tenerife Bluetrail y ya estoy metido en otro fregado. LPA NigthRun es una carrera diferente, no solo por disputarse bajo la luna, sino por su organización, que el año pasado rayó a gran altura y sobre todo porque ha sabido conglomerar a buena parte de la masa de runners populares (solo hay que ver el elevado porcentaje de participación femenina) para, bien intentar dar el salto al medio maratón, o en caso contrario, iniciarse en este deporte con la carrera de diez kilómetros. La gente percibe este evento como diferente, agradable, cercano y en mi opinión (pese a que algunos medios intenten tirarle tierra encima) ha terminado adelantando por la izquierda al desorganizado, politizado y por tanto casposo, Gran Canaria Maratón. Por todo lo anterior, y pese a estar en reserva energética y física tras una Ultratrail de 94 kilómetros, estaré en la salida.
¿Significa eso que vaya a chocar manitas? Esto no es la San Silvestre, si me pongo un dorsal es para correr. Intentaré ir lo más rápido que me permitan mis menguadas fuerzas sabiendo que la reserva de gasolina prácticamente está a cero. Lógicamente estaré lejos de mi 1:28, pero trataré de competir con dignidad, únicamente bajando de marcha si veo que el físico amenaza con posible lesión. 
Preciosa foto del pasado año (Autor desconocido).

Sobre la carrera, ya he ido a recoger el dorsal y este es toda una declaración de intenciones, la bolsa es hasta excesiva: Camiseta, tubular, protector labial, chip sin fianza, sales de baño, un sobre de nescafé, dos bolsas de rafia, tres kit-kat... Que maravilla. Nunca me ha condicionado la bolsa del corredor y prefiero una carrera apañada a regalos absurdos, pero mis expectativas aquí se han visto sobrepasadas. Si el resto de la carrera, como parece ser según experiencias del pasado año y virales de este, mantiene el nivel, estamos ante un espectáculo que inevitablemente seguirá creciendo.
En definitiva, es mi fiesta fin de temporada, así que a disfrutar de #LpaNigthRun.

#KeepPushing!

miércoles, 22 de octubre de 2014

Del mar al cielo...pasando por el infierno. [Crónica Tenerife Bluetrail]


En las profundidades del Volcán del Teide reside desde tiempos inmemoriales Guayota, rey de los espíritus malignos, demonio imperioso dentro de la mitología guanche. Cuentan que allí permanece desde que fuera derrotado por el dios Achamán, pero que conserva su capacidad destructiva y muestra de ello son sus permanentes respiraciones, representadas físicamente por el olor a azufre y los gases que emanan del volcán. Desde la playa de Los Cristianos, un grupo de 300 guayres, a los que en Vilaflor se unirían varios centenares más, íbamos a pasar por la puerta de su morada, y yo estaba convencido de que a Guayota esto no le iba a hacer nada de gracia. ¿Podría destruir el maligno nuestro desafío? Veremos...

Pero nos vamos al día anterior. Es jueves y llegamos a Puerto de la Cruz el amigo Román, Elisa Sara y yo. Nada más dejar las maletas...noticias de alcance. El alcalde del municipio era encontrado muerto (que en paz descanse Don Marcos Brito) y posible caso de ébola en el lugar. Empezábamos "bien" el viaje...y terminábamos igual, pues el día posterior a la prueba coincide con ese momento cíclico al que se sigue sin dar solución desde las altas esferas en el que Santa Cruz de Tenerife, debido a las lluvias torrenciales, termina totalmente inundada y volviendo a lamentar perdidas humanas. Felizmente para nosotros con la única consecuencia de un ligero retraso en el barco, y afortunadamente también de que la tormenta no ambicionara emerger 24 horas antes, porque entonces la carrera se hubiera convertido en un infierno, y esta vez de verdad.
Con Alexis y Román camino de Los Cristianos.
Amanece el viernes, es la primera vez que voy a empezar una carrera a las 00:00, por lo que el día se hace largo y algo angustioso, matamos el tiempo con un paseo por la preciosa ciudad de La Laguna y a descansar hasta la hora de la salida. De camino en la guagua a Los Cristianos me doy cuenta de que he dejado el agua en el apartamento. Afortunadamente hay varias tiendas abiertas a las once de la noche y puedo comprar agua fresca para empezar la carrera, aunque cambiar los cómodos Soft Flask por botellas es un pequeño contratiempo.  


Sin más sorpresas tomamos la salida, no tengo ninguna prisa y voy en el vagón de cola, esto es muy largo y mi estado no es el mejor. Los primeros kilómetros son en su mayoría asfalto, al principio paseo por la zona turística, donde los guiris embriagados de alcohol nos miran con cierta perplejidad, luego un barranco inhóspito que con los kilómetros...huele a incienso y finalmente más carretera hasta Arona. Aquí llego en el puesto 176, si tenemos en cuenta que prácticamente salí en la última fila, he adelantado a más de cien compañeros. Primer avituallamiento, por tanto primera meta conquistada. Seguimos sumando.

Sigo camino de Vilaflor, ya casi siempre por caminos de tierra con las mismas sensaciones, muy fresco y cómodo. Ninguna novedad más allá de tener que abrigarme al empezar el frío con la altura. Nuevo avituallamiento y otros 70 puestos ganados. De Vilaflor hasta el Parador la tónica es la misma,
ascenso casi constante aliviado por pequeñas bajadas para coger aire y descargar piernas. Pese a tanta rampa la carrera se hace agradable. Un cielo estrellado imponente nos vigila, es lo poco que puedo contar del paisaje al ser de noche...hasta que los rayos del sol empiezan a iluminarnos, justo en el momento en el que paso por Siete Cañadas camino del Parador y el Teide se muestra en todo su esplendor al fondo. La imagen, posiblemente, es de las más bonitas que pueda vivir un corredor. Pura magia. Solo por eso momento merece la pena participar en Tenerife Bluetrail. 
Foto de marathon-photos.com
Tras el momento místico llego al refugio, aquí hay que alimentarse bien para afrontar lo más duro de la prueba, siete kilómetros de subida para salvar un desnivel de 1200 metros por senderos de difícil tránsito (por llamarlos de alguna manera, ya que en ocasiones hay que salvar ascensos de picón y los últimos kilómetros son prácticamente escalando por roca volcánica pura) todo ello a 3000 - 3500 metros de altitud. Y es aquí donde Guayota intenta tomar su venganza y revienta carreras, asfixiándote ante la falta de oxígeno, mareándote con el olor a azufre, el mal de altura o simplemente atemorizándote por el miedo a lo anterior. Tras casi tres horas para salvar apenas 5 kilómetros, que se hacen eternos al tener el objetivo a tiro de piedra todo el rato pero ver como no avanzas para llegar hasta él, alcanzo la Rambleta. Hemos tenido suerte, por primera vez en la historia de Tenerife Bluetrail las condiciones han permitido subir al Teide. Aquí acaba una carrera y empieza otra, quedan 30 kilómetros en bajada, voy perfectamente y sigo escalando posiciones hasta alcanzar el puesto 66 (por un 6 no es el número del amigo Guayota, jeje). El temido mal de altura no me afectó en ningún momento y tras reponer fuerzas y ¿almorzar? (a las 11am) un plato de pasta toca bajar de 3500 a cero metros. Todo pinta bien. 

Hasta la fortaleza se baja por un tramo inicial muy técnico que posteriormente se convierte en una pista perfecta para mountain bike que deja correr a gusto, aquí se encuentra el camino con el resto de modalidades y el recorrido se hace más acompañado. Tanto descenso empieza a pasar factura y los cuadriceps y rodillas se me cargan como nunca. Es la primera vez que voy con molestias considerables en una carrera y no es agradable. Solución, bajar el ritmo y seguir más tranquilo. Desde el avituallamiento de Fortaleza a Los Realejos la aventura se sigue complicando, así que hago acopio de todo el agua, sodio y potasio que puedo para evitar calambres o tirones como los que me afectaron pasada la meta de la Transvulcania. Aquí son 20 kilómetros más, de mayor dureza y hay que prevenir. A partir de ahora se acaba la remontada y empieza el plan "acabar como sea". A Los Realejos llego tras pasar por un camino forestal precioso, tanto que me voy lamentando de no poder disfrutarlo y correrlo a gusto. Es el kilómetro 84, si doy un paso más habré superado mi mayor distancia anterior, por lo que me quedan 10 kilómetros llenos de incógnitas, dato al que le quito trascendencia al ver que ya he superado mi mayor tiempo corriendo de forma seguida en varias horas. 

De aquí hasta meta me lo tomo con mucha calma, recorro el camino en su mayoría caminando para evitar males mayores y noto cierta impotencia. ¿Por qué siempre voy de menos a más completando bien los kilómetros finales y hoy soy yo al que adelantan el resto como aviones?  Uno, que es exigente. 
Entrando en meta.
video
Y así, sufriendo como nunca, amenazado por las garras de Guayota pero con cabeza y lo que me quedaba de piernas, crucé la meta de Puerto de la Cruz haciendo el baile del hombre orgulloso con 16 horas y 17 minutos en el puesto 73. Tampoco es mal dato, Luís Alberto Hernando me sacó 5 horas en Transvulcania y aquí, con 20 kilómetros más y mayor desnivel, la diferencia fue la misma.
Ultra finisher.
En el plano organizativo mi experiencia fue sobresaliente. Carrera perfectamente señalizada, colaboración de voluntarios y militares en los avituallamientos (muy completos) excelentes. La bolsa del corredor estaba repleta de detalles y la camiseta finisher muy bonita. Por poner un pero, la calidad de los plátanos era pésima y el potasio es vital para los corredores. Tampoco, aunque no depende de la organización, he encontrado fotos de la carrera en internet, una pena teniendo en cuenta los paisajes espectaculares por los que discurre. Pero en general, experiencia muy positiva.
Por último felicitar a todos los compañeros que lograron sus objetivos. ¡Grandes! Y dar las gracias a todos los que estuvieron pendientes vía teléfono, whatsapp, facebook, twitter, instagram...y hasta los arcaicos sms. Me quedo asombrado y no soy capaz de devolver ese afecto al sentir a tanta gente al tanto de mis pasos. Infinitas gracias a todos. Como no, a Samuel Rodríguez de EntrenaTrail GC porque sin su supervisión esto hubiera sido mucho más difícil, y especialmente a mi mujer por estar a mi lado una vez más, con lo mal que se lo hice pasar. Para terminar, mostrarle todo el apoyo a mi amigo Román por las injustas condiciones que le apartaron de esta carrera. El es un máquina y ya que este año no le dejaron, el año que viene cruzará esa meta, seguro.

¿Y ahora, que reto me planteo yo? Habrá que superar por primera vez los cien kilómetros, veremos donde...

#KeepPushing

Datos Técnicos:
Prueba: Tenerife Bluetrail. 18 de octubre.
Kilómetros: 94. 11597 metros desnivel acumulado, 5798 positivos.
Tiempo: 16h 17min 26 seg.
Posición: 73º general. 44 Senior Masculino. 262 finishers.
Minutos por Kilómetro: 10:23.
Ganador: Luis Alberto Hernando (11horas, 8 minutos).
Clasificaciones:
Ultra - Trail - Media 

martes, 14 de octubre de 2014

Tenerife Bluetrail, el reto entre los retos.


El Teide es un volcán situado en la isla de Tenerife (Islas Canarias, España). Con una altitud de 3718 metros sobre el nivel del mar y 7500 metros sobre el lecho oceánico, es el pico más alto de España, el de cualquier tierra emergida del océano Atlántico y el tercer mayor volcán de la Tierra desde su base en el lecho oceánico, después del Mauna Kea y el Mauna Loa, ambos en la isla de Hawái. La altitud del Teide convierte además a la isla de Tenerife en la décima isla más alta de todo el mundo (Fuente, Wikipedia).
Y justo ahí, este viernes por la noche, tengo intención de subir desde Los Cristianos, enclave turístico a cero metros en el sur de Tenerife para luego bajar nuevamente desde los 3550 metros de altitud del majestuoso volcán hasta la costa norteña de Puerto de la Cruz. Esto es Tenerife Blue Trail, la carrera con mayor altitud de España, segunda de Europa y por tanto una de las más duras del mundo, 94 kilómetros de nada, o lo que es lo mismo...el reto deportivo más duro al que me he enfrentado nunca. 

¡Y yo con estos pelos! Seamos sinceros, no tengo prácticamente ninguna posibilidad de acabar un reto de tamaña envergadura. A día de hoy no estoy física ni mentalmente preparado para ello. Los últimos han sido unos meses complicados donde la cabeza nunca ha estado centrada en Bluetrail (próximamente espero contarles lo que me traigo entre manos, les gustará) añadiendo a ello unos entrenos donde he acabado extenuado e incluso alguno bastante angustioso y para rematar, dolores articulares y ampollas donde nunca habían aparecido. En definitiva, no he logrado disfrutar del camino y eso me lastra mucho, aunque la mayor dificultad que encuentro es el temido mal de altura. Resumiendo, no conozco el camino, nunca he corrido durante toda una noche y un día sin parar, no se que me espera y tampoco he podido entrenar in situ a 3000 metros. Vamos, que tengo todas las papeletas para que la Bluetrail inaugure mi casillero de abandonos. 
El Teide desde Las Canteras (Gran Canaria). Así llevo meses viéndolo...e impone.
¿Soy capaz de acabar, actualmente, esta Ultra con tantas particularidades? Creo que definitivamente no. Pero... ¿Estoy capacitado para correr 9 carreras de 10 kilómetros cada una, yendo de avituallamiento en avituallamiento, tranquilito, parando a comer y disfrutando de unos caminos por los que nunca he pasado? Oiga, eso suena mejor. A lo mejor si. Habrá que tirar de lo único que espero que no me abandone, la cabeza. ¡Que solo hay que subir 40 kilómetros de nada, luego 10 en llanito, luego...uff, me mareo solo de escribirlo...7 kilómetros de subida con 1200 metros de desnivel positivo...y ya el resto es bajada! ¿Tampoco es para tanto, no?

Y eso es todo, obviamente el único objetivo es llegar a la meta "al golpito" y no acabar en el hospitalito como en Transvulcania. 

#KeepPushing

viernes, 10 de octubre de 2014

Test Camiseta Salomon Sky Tee.


Es ahora, cuando acaba el verano y bajan las temperaturas donde más rendimiento le he podido sacar a la camiseta Sky Tee de Salomon, ya que durante la época estival y simplemente por gustos personales utilizar prendas Skin Fit (pegadas a la piel) no me resulta agradable.
Parte delantera. (Foto salomon.com)
Detalle de la trasera de la camiseta (Foto salomon.com)
Esta unidad en cuestión es en color rojo de diferentes tonalidades, pero dicho modelo se presenta también en azul o verde y blanco.

Se trata de una camiseta de manga corta cuyas principales características radican en su forma ajustada y la inclusión de una cremallera desde el cuello hasta el pecho que nos beneficia a la hora de ir mejor ventilados en días de calor y a la hora de quitarnos la prenda de forma cómoda. Otro aspecto a destacar de la Sky Tee son sus bandas reflectantes que recorren hombros, logo y espalda, ideales si vamos a correr por terrenos con baja iluminación. Además, como casi todas los modelos de gama alta, se trata de un producto con costuras planas y sin bordados, consiguiendo así que nos olvidemos por completo de las molestas rozaduras, logrando  una ergonomía sobresaliente.
Ajuste delantero (Foto Román Aguiar)
Pero donde en mi opinión destaca sobremanera esta camiseta es en las zonas de máxima sudoración. ¿Conoces a ese chico que empieza a correr, con camiseta de algodón, que presenta grandes manchas ocasionadas por el sudor en axilas, espalda, pecho y estómago? Pues la camiseta Sky Tee trae ese efecto "de serie". Y no es casualidad, ya que en estas zonas la malla es de un tejido diferente, más abierto, para favorecer una ventilación extra. Con ello conseguimos una transpiración casi perfecta, a lo que se une un secado rápido debido a la evacuación del sudor proporcionado por las tecnologías Actilite Pro y Actilite Strecht Mesh implantadas por la marca.
Ajuste trasero. (Foto Román Aguiar)
Conclusiones:
Todo lo anterior lo he podido verificar tanto en condiciones de calor como con las primeras lluvias del otoño y alguna tormenta de verano, concluyendo que es un producto de alta calidad y perfecto para utilizar en la montaña. El único "pero" viene dado por su forma ajustada, aunque solo si se pertenece al grupo de corredores a los que les agobia este tipo de tela y se prefiere ir más holgado. Si es el caso, mejor optar por la S-Lab Sense Tank (utilizada por Kilian Jornet, entre otros, en ambientes calurosos) o la Trail Runner Tee (más económica, una prenda que puedes ver como premio Finisher de grandes carreras como Transvulcania).
Ajuste lateral. (Foto Román Aguiar)
Enlace a la información oficial del producto aquí.

Fotos: Roman Aguiar Photography 
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