Es lo que me viene ocurriendo después de cada carrera importante, no se leer mi
cuerpo.
¿Debo descansar? ¿Cuanto? ¿Bastará con un par de días? ¿Mejor una semana?
¿O tal vez seguir con entrenos muy suaves? Y ni idea de la respuesta adecuada.
El caso es que después de la Haría Extreme he seguido manteniendo las mismas
salidas, eso si, todas cortas y "cochineando". Cuatro
carreritas la semana después (el lunes ya estaba en pista) y tres la posterior,
con una ruta "larga", por el recorrido de la Transgrancanaria Starter,
incluida.
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| En la ventana del Nublo, hace unos días. Espectacular la belleza del lugar. |
Y cuesta, sensación de piernas pesadas, ritmo lento e incluso falta de
aire por momentos, hasta que, sobre el kilómetro 8, se me activa el piloto
automático y aguanto relativamente sin problemas.
Y aquí volvemos al punto de partida, ese en el que no se si tengo que parar
unos días o seguir hasta que el cuerpo se regule solo y vuelva a ir ligero. De
momento, y ante la ausencia de carreras a corto plazo, he decidido que voy a mantenerme
todo el mes de julio un ritmo suave y sin ataduras de reloj, alternándolo con bicicleta ahora que llega mi evento deportivo favorito: Le Tour de France. Recuperación
activa. Simplemente rodar, ya volveré a meter algo mas de carga a mediados de
agosto.
¿Estaré haciendo bien? No tengo ni la mas remota idea...
