25 de Mayo de 2019. Día de mi
primer triatlón: Ironman de Lanzarote, dicen que el más duro del mundo.
Despertador a las 4:57 (tengo la
manía de poner el despertador siempre en una hora que acabe en 7). Participar en
pruebas de ultradistancia tiene momentos muy duros, uno de ellos es desayunar
tan temprano y sin hambre, me cuesta muchísimo tragar y me provoco, pero…es lo
que hay. Medio plátano, un cuarto de sándwich y Spordej de Overstims. ¡Nos
vamos a la salida!
Me pongo el neopreno con más
cuidado que si fuera de cristal de Murano (la última vez que me lo puse rompí
la cremallera) y dejo la bolsa de calle en el guardarropa. Primer error de
novato, entrego la bolsa…y tengo las cholas puestas. ¿Qué hago con ellas ahora?
Las llevo a la bolsa de la bici y ahí se quedan. Seguidamente me meto en el
agua para ir adaptándome al medio. ¿Qué coj… hago en el agua a las 6:40 de la
mañana? Me pregunto.
De ahí a mi cajón empezando por
los del principio: “Atletas PRO”, aquí no voy yo. “Atletas de la Asociación de nosequé”,
tampoco. “Menos de 60min”, jajaja. “Menos de 70 min”, chacho que empecé a nadar
antes de ayer. “Menos de 80min”, uff no me atrevo. “Menos de 90 min”,
bueno…estaré ahí ahí…miro para atrás y no hay nadie más, pues ese es mi sitio, el
último.
Nada de animación, nada de
música, casi 2000 personas en neopreono por delante de mí. ¿Me agobiaré mucho?
¿Qué hago aquí? Noto el estómago flojo…ufff.
Salimos, entro al agua y a nadar. Pues mira, sí, hay tirones, algún codazo, varios agarrones involuntarios en los
pies que te desestabilizan y te hacen perder el ritmo…pero me lo esperaba mucho
más apocalíptico, la verdad. Intento situarme y ver por dónde voy…y no me cuadra
el plano con la realidad. Además, noto como me entra mucha agua por la espalda.
Pienso que el arreglo del neopreno no sirvió. "La cremallera cedió y
claro…cuando salga del agua en la primera vuelta me van a ver eso roto y no me
van a dejar seguir y me excluirán…tanto trabajo para nada…". Y cuando salgo de la
primera vuelta pues no, todo está en su sitio perfectamente sellado. La segunda
vuelta es algo más tranquila y la disfruto bastante, algo de corriente en el
extremo más alejado donde casi no avanzas pero que luego se vuelve favorable y
te hace ir como un tiro.
Salgo del agua, joder… ¡Salí del
agua! En hora y media y tras 4km 200 metros según el GPS. Ya está, tantos meses
de agobio y de preparación para lo desconocido…y prueba superada. Qué alivio,
lo hice. Pero no hay tiempo de celebrar nada, queda todo por hacer. Me tomo la
transición con mucha mucha calma. Muy poquitas bicis ya en el box, mejor, así no me
desconsuelo porque “agüita” con las avionetas que tienen los colegas. Crema
solar como si estuviéramos a 20 kilómetros del sol y me enfundo mi culote y
maillot, que yo no tengo tritraje de esos. Me subo a la Cannondale tranquilamente para ir
adaptándome al nuevo medio… y a pedalear.
![]() |
Roman, eres un artista sacando fotos. |
Empiezo muy tranquilo…y noto que
algo no va bien. El estómago me está dando bastante la lata y voy incómodo. Los
primeros 25 kilómetros me los paso entretenido buscando un baño portátil, como
no aparece ninguno encuentro un sitio discretito y tras “visitarlo” sigo
bastante más aliviado. Pueden pasar dos cosas: Que este problema siga y por
tanto me tenga que retirar por deshidratación o que se corte y quede en
anécdota. Aunque soy un novato en triatlón creo que algo de experiencia sí que
tengo en ultra distancia, así que saco del bolsito un omeprazol y problema
resuelto. “El animal conoce”.
![]() |
Agarrando los acoples "para hacerme el chulo" |
El resto del sector ciclismo es
un largo y precioso paseo por toda Lanzarote de esquina a esquina. Al principio
nublado, hasta caen unas pequeñas gotitas e incluso llego a pasar frio. A medida que se abre el día va llegando el
solajero. Y eso sí, invariablemente viento, mucho, y no sé por qué pero casi constantemente
en contra. La zona de Timanfaya es un espectáculo, la subida al Mirador del Río
una maravilla, la de Los Helechos, durísma. Pero me lo paso genial en todo el
camino, tanto que las 8 horas que estoy sobre la bici (tiempo bastante
mediocre, sí, pero yo a dos ruedas soy lo que soy y además mi querida y
maravillosa bici es una escaladora que posiblemente de los 2000 aparatos tecnológicamente
evolucionados de forma sublime que allí habían estuviera entre las 50
“peores”). Ya casi al final un golpe de viento casi me lleva al suelo, aquí no
te puedes relajar ni un segundo. Veo varios compañeros apartados en orillas de
carreteras, bicicletas rotas…e incluso algunos en camilla inmovilizados. No es
agradable. Este sector es peligroso en algunos descensos y también conlleva
factores que no puedes controlar, como las averías mecánicas. Yo por si acaso
extremo precauciones en los últimos kilómetros y voy -aún más- despacio. Y así
acabó el paseo en bici.
![]() |
Verano Azul |
Segunda transición, esta es algo
más rápida, me pongo mi gorra Buff de la UTMB, camiseta Salomon y mi pantalón
Raidlight (como ven outfit muy muy triatleta no llevé) y a correr.
Ahora si, tras prácticamente estrenarme
en natación y ciclismo en un evento, estoy en mi terreno. El circuito consta de
una vuelta larga hasta casi Arrecife (21km) y dos vueltas que serían la mitad
de la primera aproximadamente para completar los 42Km. La primera se me pasa
bastante rápido, voy conociendo el recorrido y lo disfruto, la zona del
aeropuerto pese a ser la más lejana tiene el encanto de ver pasar a los aviones
justo encima de ti. La media maratón sale por debajo de las dos horas, a ver si
en la segunda aguanto el ritmo. Segunda vuelta al circuito, primera de las
cortas. Voy algo cascado, pero bien, no dejo de adelantar a compañeros durante
los 42kilómetros. Ultima vuelta, 10 kilómetros y se acaba todo. Me digo que
tengo que correr todo el circuito, que no puedo pararme a caminar, y así lo
hago.
![]() |
Ese señor ahí sin tritraje... |
Esto va llegando a su fin, alcanzo
el cartel del kilómetro 40 (publicación que ves por primera ocasión cuando solo
llevas corriendo 2 y te hunde en la miseria) y empiezo a rememorar todo elcamino recorrido hasta llegar a este momento: Las horas de entreno, los
madrugones, las vueltas al tontódromo o por Ayagaures en bici, las piscinas
hechas…trabajito hecho, objetivo cumplido. Valió la pena.
Y así entré en meta, emocionado y
feliz por ver que soy capaz de salir de la línea de confort, de hacer cosas diferentes,
de sobrevolar la incertimdubre y llegar a disfrutarla. Valioso aprendizaje para
la vida, esta no fue fácil, pues tuve que rascar segundos para entrenar de cada
momento. ¿Un embarazo, dos trabajos (eventos como speaker aparte) y la apertura
de otra tienda son compatibles con preparar un Ironman? Pues parece que sí,
pero…¡Mas nuuuunca!
![]() |
Resultados. |
¿Y ahora? Sigue estando todo por
hacer. Una Transgrancanaria 360, otro Ironman pero para ir a por tiempo, seguir
conociendo mundo participando en eventos, travesías, campeonatos de natación,
disfrutar los entrenos con amigos…pero sobre todo, lo más importante, trasladar
lo que aprendo en el deporte a los negocios y a la vida diaria. No obstante
todo ello tendrá que esperar unos años, pues ahora me toca la ultra más
importante de mi vida. 😉
![]() |
Ya está el cuadro completo. |
Gracias por leerme si has llegado
hasta aquí, y por supuesto gracias a todos los que se preocuparon por mí y
siguieron esta aventura. ¡Cuando encendí el móvil tenía casi 1000 wasaps! Gracias
a todos.
Gracias a Javi Cardaba y Claudio
Matos por compartir experiencia juntos y ayudarme, a Pedro Guillama por su
ayuda, a Vero por el vídeo de arriba y los ánimos, a Gonzalo Mantecón y Eli Sánchez por ser mis mentores en triatlón.
Gracias infinitas a mi mecánico, acompañante, autor de las fotos que ilustran esta crónica y amigo Román por venirse conmigo,
sin el esto hubiese sido un calvaaaario. Gracias a mi súper entrenador Abel y
Runhabitat por volver a llevarme a una nueva meta y estar siempre pendientes.
Gracias a mi súper entrandora de piscina Cecilia por confiar en mí y convertir
en tiempo récord a este plomo limpiafondos en algo parecido a un nadador y por
transmitirme esa pasión por la natación. Gracias a eso, ahora, uno de los
mejores momentos del día, es el estado “zen” en el que me encuentro cuando
salgo de la piscina. Y a mi pareja Sara por las muchas ausencias para entrenar, solucionarme a última hora el asunto del neopreno movilizando media isla y ayudarme en todo y más para poder cumplir el reto. Y gracias a ti también, Axel, porque me diste fuerza para llegar a la meta, tenía que hacerlo porque me hacía mucha ilusión contártelo dentro de unos años.
Gracias, de corazón.
Datos Técnicos:
Prueba: Ironman de Lanzarote. 25 de mayo de 2019.
Kilómetros: 226. 3,8 natación - 180 ciclismo - 42 carrera.
Tiempo: 14h19m50s.
Posición: 968. 155 grupo de edad. 894 genero. 1363 finishers. (1650 inscritos)
Ganadores: Frederik Van Lierde (8h51m16s) y Nikki Barlett (9h59m10s)
Clasificaciones
Material utilizado:
Natación: Neopreno Orca S7. Gafas Speedo.
Ciclismo: Bicicleta Cannondale Synapse. Casco Spiuk, Zapatillas Luck, Culote Assos. Calcetines Maldita buena suerte.
Carrera: Zapatillas: Brooks Ghost 11. Textil: Camiseta Salomon, Pantalon Raidlight, Calcetines Stance, gorra Buff.
Reloj: Garmin Forerunner 935.
Nutrición: Geles 226ERS, Pastillas de sal 226ERS, Hydrazero 226ers. H5 energy Source, Barrita Amelix Overstims.
No hay comentarios:
Publicar un comentario