lunes, 28 de noviembre de 2016

Una ultra entre volcanes. [Crónica Haría Extreme]



Con la Haría Extreme tocaba poner fin a un año de carreras corto (en número de dorsales) pero intenso en cuanto a kilómetros.  Una carrera que ya conocía pero ampliada a la distancia Ultra. Difícil de planificar y de concretar una estrategia clara por sus características tan especiales y diferentes al resto de carreras.


Llegamos el viernes a primera hora y el ambiente en Haría es brutal. Se respira trailrunning por los cuatro costados, pero aunque cueste, poca fiesta, que hay que madrugar mucho, así que prontito para el catre.


La salida es a las 7:15 desde el Parque Nacional de Timanfaya entre volcanes y camellos. Sencilla, sin arco, banderas, megafonía ni speaker (en Parque Nacional supongo que toda la parafernalia estará prohibida). Y ni hizo falta ni lo eché de menos (aunque acabe de tirarme piedras sobre mi propio tejado, jeje).
Antes de salir. Foto Mayayo Oxigeno.

Los primeros kilómetros caen muy rápido, todos  por debajo de los 5 minutos y con ritmos cercanos a 4. Unas pequeñas montañas de picón y entramos en La Geria. ¿Un vinito?El recorrido es espectacular. Volcanes y malpaís. Esto es una carrera de montaña pero sin frondosos bosques y pinocha. Por una vez, nadie los echa en falta.
Los paisajes de Lanzarote...flipada. Foto Angeles C.

Paso gran parte de estos tramos en la divertida compañía de Jorge y Alvaro y el camino se hace más ameno. Dejamos atrás Mancha Blanca, Soo…y de ahí bajada y paseo por la playa hasta Caleta Famara. 50 kilómetros en 5 horas. Ritmo de locos… ¿Lo pagaré luego en la segunda parte ya con montaña pura y dura? Veremos.
Que bien lo pasamos...jeje.

La primera ascensión es técnica y complicada, se hace tediosa y el bastoneo incomoda más que ayuda, pero la corono sin problemas. Algo de agua y bajada hasta Arrieta. Con calma, 3 días antes, mirando para los celajes, me hice un esguince grado 1 y aunque no molesta cualquier mínimo fallo en un apoyo sé que me puede dejar fuera de la carrera. Tras Arrieta entramos en la zona que atraviesa el malpaís, así que lo mismo, caminando y con calma. De ahí a Orzola. Fuerzas intactas, queda lo más duro, pero me veo fuerte.

Aquí llegaría el momento negro de la carrera, me despisto en la zona de la playa y me equivoco de camino, en lo que encuentro el mismo, lo deshago para volver a la zona donde me perdí y lo vuelvo a hacer, pierdo unos veinte minutos y gano 2,5 kilómetros. Cosas que pasan…no hay que darle más vueltas.
No me acuerdo de quien es la foto. Perdón.

Subida al Mirador del Rio, cómoda y sin complicaciones. Un ratito corriendo y otro caminando. Ya estamos arriba. Solo queda bajar el sinuoso camino de Los Gracioseros y la temida subida a Guinate. Nueva bajada pisando huevos por el tema tobillo y para Guinate. Aquí es cuando anochece y las balizas se convierten en enemigas/amigas. Enemigas porque algunas son reflectantes y el ir directo hacia ellas es un error porque por medio hay otras ocultas que no se reflejan. De un problema hacemos una virtud: "Llega a una baliza, te paras y no sigas hasta que encuentras la siguiente", me digo. Ahora Haría Extreme es una divertida carrera/escalada de orientación. Así se me hace más amena la subida y sin darme cuenta me encuentro arriba. Ya está, “sólo” queda la última subida y el último paseo hasta Haría.
Más volcanes. Foto Revista Trail.

Tengo fuerzas de sobra, tengo piernas, pulmones, no hay problemas…así que a disfrutar de los últimos kilómetros del año. Y así llegué a la meta. Completada la tercera ultra del año sin ningún tipo de problema. Incluso me quedé con ganas de más…así da gusto acabar las carreras.Como colofón, mi compañero de Solorunners y afamado Speaker (para mi sin duda el mejor) Depa, me da una calurosa bienvenida. ¡Muchas gracias!

En definitiva, carrera muy recomendable, para repetir y perfectamente organizada por Arista Eventos. Si acaso, como se deduce arriba, reforzar un poco el balizado y la seguridad en una zona tan complicada como es Guinate y a lo mejor retrasar un poco el horario de las guaguas a la salida, ya que a las 6am en mitad de la nada hacía un fresquito nada agradable. O adelantar la carrera unas horas para que todos lleguen de día a la meta.
Y me puse "la cachucha" de Depa. Gracias por el recibimiento, maestro.

Como siempre dar las gracias a todos los que me estuvieron siguiendo y animando, a Aarón de Fisiobiord por "apañarme" el tobillo en tiempo record, a los entrenadores de Runhabitat por ayudarme a completar otra ultra con cero problemas físicos, gracias Abel por el video del día anterior y por la visita nocturna del día antes y especialmente a Sara por acompañarme y hacerme de asistencia en todos los avituallamientos. Gracias gracias e infinitamente gracias.

Y así acaba un año con sólo cuatro carreras realizadas, Maratón Ruta de los Molinos, TransGC 125km, Gomera Paradise Ultra y Haría Extreme Ultra…pero con 339 kilómetros de competición en total.

Ahora a descansar un mes y buscar nuevos y diferentes retos para 2017.


Datos Técnicos:
Prueba: Haría Extreme Ultra. 19/11/2016
Kilómetros: 102. (3208 desnivel+).
Tiempo: 12h38m59seg.
Posición: 18 general. 15 senior. 124 finishers.
Minutos por Kilómetro: -
Ganador: Remi Queral (9:33"54). Magdalena Laczak (11:26"32).
Galeria de Fotos:

Material utilizado:
Zapatillas: Hoka One One Mafate
Textil: Camiseta Tuga, pantalón Tuga, calcetines Stance.
Accesorios: Chaleco Instinct, Bastones Ferrino Eiger, Cinturon Arch Max Belt.
Reloj: Suunto Ambit 2S.
Nutrición: Geles 226ERS (Frutas del Bosque, Piña-coco y Cola), Pastillas de sal 226ERS, Pastillas Zero High5, 2 gominolas Clif Blok, Gatosport. Datiles con jamón.

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